Definición

La preparación afectiva al nacimiento es una preparación al nacimiento que parte de una relación de ternura entre sus tres actores (bebé, mamá, papá). Su objetivo es de desarrollar la seguridad y la autonomía de cada uno de los protagonistas teniendo en cuenta sus necesidades psicoafectivas específicas, por medio de la experimentación de una verdadera presencia afectiva, en cada etapa del proceso (embarazo, parto, primer año de vida del bebé).

Contenido

La preparación afectiva al nacimiento propone a la pareja de desarrollar una relación de amor interactiva con el bebé durante el embarazo, de prepararse a traerle al mundo en un acompañamiento conciente y tierno, y de guiarle hacia su autonomía durante el primer año de su vida.

La preparación afectiva al nacimiento

Prepararse para el nacimiento

La pareja prepara el nacimiento de su bebé, viviéndola entre tres, en continuidad de los intercambios construidos durante el embarazo. Esta forma de preparación busca desarrollar la segurisación de la madre, su capacidad a sentir lo que les conviene a ella y a su bebé, y su confianza en su capacidad a traer su bebé al mundo con la ayuda de su pareja y con la colaboración con los profesionales presentes. La pareja beneficia de una preparación psicológica al parto en la cuál los diferentes aspectos que lo puedan volver difícil están tenidos en cuenta. El papá está muy implicado: aprende como acompañar su mujer y su bebé, como darles seguridad y como ayudar a su mujer a contener el miedo y el dolor durante el parto. Haciendo eso, el parto ya no es únicamente un acto medical, se vuelve un momento único en la vida de la pareja, que la enriquecerá profundamente.

Los juegos propuestos en preparación afectiva

Comunicar por medio del juego durante el embarazo: desde el principio del embarazo, los dos padres desarrollan contactos afectivos con el bebé por medio de un tacto de ternura, la voz y los juegos relacionales con él. Las respuestas del bebé son perceptibles a partir de los 3 meses de embarazo. El objetivo de los padres es dar a sentir a su pequeñito que para ellos él ya es una persona y que lo esperan con amor y respeto. Aprenden a descubrirse entre los tres y a disfrutar entre ellos. El bebé puede así, desde ya antes de su nacimiento, desarrollar un profundo sentimiento de seguridad interior. Este enfoque favorece un apego y un compromiso temprano de los padres. Ayuda al papa a implicarse de una manera concreta desde el principio.

 Los juegos propuestos en preparación afectiva