El bebé tiene curiosidad de todo después de su nacimiento. Sin embargo siente frustraciones debido a los límites de su cuerpo. Primero tiene que acostumbrarse a la gravedad, para después controlar los movimientos de coordinación necesarios para poder explorar su cuerpo, los objetos que le rodean, y su espacio.

Después del nacimiento, proponemos a los padres de acompañar el bebé a través de pequeños juegos psicomotores que puede reproducir a su ritmo, cuando este listo.

Sea en la manera de vestirle, de llevarlo, de mecerle, o sea en la ayuda a desarrollar el control de sus movimientos, lo que animamos es la toma de conciencia de su sentimiento de competencia. El objetivo sigue siendo siempre de desarrollar su sentimiento de seguridad.

Es porque estos encuentros se hacen en el respeto y la escucha del bebé, fuera de cualquiera espera de hazaña.

6 a 12 sesiones se pueden proponer así en el transcurso de su primer año, a su ritmo y al de sus padres. Se hacen de manera individual o en pequeños grupos.

Acompañamiento afectivo del bebé por medio del juego

Beneficios para los padres

Aprenden a descifrar los mensajes relacionales de su bebé de tal manera que pueden percibir y comprender mejor sus necesidades. Aprenden los gestos de la vida cotidiana a través de un enfoque de proporcionarle seguridad al bebé. Aprenden a guiarle afectivamente en su camino de autonomía, respetando su ritmo, su potencial y sus centros de interés.

Toman conciencia de las capacidades de su bebé.

Estos pequeños juegos son verdaderos momentos de placer y de intercambios entre tres.

Bénéfices pour les parents et le bébé

Beneficios para el bebé

El bebé aprende a descubrir y controlar su cuerpo de manera lúdica y interactiva.
Aprende el “modo de empleo” de los movimientos que busca controlar.
Desarrolla progresivamente un sentimiento de capacidad y de hecho confianza en si mismo.
Se siente apoyado y escuchado tanto en sus necesidades de seguridad como en sus necesidades de autonomía.