“La preparación afectiva al nacimiento ha sido para nosotros y nuestro bebé una experiencia muy enriquecedora en el primer embarazo y teníamos muchas ganas de volver a vivir este hermoso enfoque en un segundo embarazo y era de lo más importante para nosotros.”

Geneviève

“Un nacimiento diferente, meta de un viaje intenso al corazón de mi misma… Gracias por haberme ayudado a abrir ciertas puertas…”

Cecilia

“Qué difícil encontrar las palabras justas que testificarían de toda la felicidad, el valor, la riqueza, la emoción… que han venido a colorear cada visita que hemos hecho en su consulta. Entonces simplemente diría gracias, pero “grande así” como dicen los niños… Muy cariñosamente.”

Véronique

“Tengo ganas de decir gracias, pero la palabra parece singularmente estrecha comparada con su apoyo y toda la riqueza de este acompañamiento que, a mi juicio, no se limita al nacimiento pero va mucho más allá, y además aprovecha a toda la familia. Entonces, al no encontrar la palabra en la lengua francesa para decirle cuánto su apoyo me ha hecho y me sigue haciendo bien, diría simplemente como Leo, por quién todo empezó, y tal como parece pensar su hermanita: “qué guay”.

Véronique

“Gracias por habernos acompañado tan cariñosamente en la espera de nuestras hijas. Gracias sobretodo por habernos alumbrado para permitirnos vivir estos nueve meses como un camino de luz y de conciencia, y estos nacimientos como un momento mágico. Nos alegramos de volver a verla pronto para “prolongar” la acogida de nuestros hijos.”

Brigitte y Philippe

“Tengo ganas de añadir que a menudo tengo el sentimiento desde que profundizamos en este contacto afectivo que dejamos a este pequeño niño la posibilidad de afirmarse ya diferente de nosotros. Es impresionante también como tengo el sentimiento que ya está listo para este contacto, para dejarse interpelar por nosotros y para después interpelarnos directamente a nosotros. Puedo descubrir, sentir su personalidad, como él percibe la mía, y eso en un intercambio segurizante para cada uno de nosotros. Estoy junto a Jean-Paul: no inventamos sin él, intentamos vivir la realidad con él, día a día, nuestra realidad, y por supuesto imaginamos, inventamos, creamos, pero al presente.”

Marie Cécile

“Siempre me siento emocionada y orgullosa de sentir  que puedo poner ternura en mis manos, como un flujo que va desde el corazón, del alma, hacia la palma de las manos y hacia el centro del vientre , hacia el bebé. Sentir que este contacto es eficaz, que apacigua, unifica y une: yo, bebé y Alfonso, mis amores… Eso tranquiliza. Es bueno también sentir que este contacto es dulce par el bebé, pero también para mi misma: puedo darme ternura a mi misma.”

Sybille