La pareja prepara el nacimiento de su bebé, viviéndola entre tres, en continuidad de los intercambios construidos durante el embarazo. Esta forma de preparación busca desarrollar la segurisación de la madre, su capacidad a sentir lo que les conviene a ella y a su bebé, y su confianza en su capacidad a traer su bebé al mundo con la ayuda de su pareja y con la colaboración con los profesionales presentes. La pareja beneficia de una preparación psicológica al parto en la cuál los diferentes aspectos que lo puedan volver difícil están tenidos en cuenta. El papá está muy implicado: aprende como acompañar su mujer y su bebé, como darles seguridad y como ayudar a su mujer a contener el miedo y el dolor durante el parto. Haciendo eso, el parto ya no es únicamente un acto medical, se vuelve un momento único en la vida de la pareja, que la enriquecerá profundamente.