Comunicar por medio del juego durante el embarazo: desde el principio del embarazo, los dos padres desarrollan contactos afectivos con el bebé por medio de un tacto de ternura, la voz y los juegos relacionales con él. Las respuestas del bebé son perceptibles a partir de los 3 meses de embarazo. El objetivo de los padres es dar a sentir a su pequeñito que para ellos él ya es una persona y que lo esperan con amor y respeto. Aprenden a descubrirse entre los tres y a disfrutar entre ellos. El bebé puede así, desde ya antes de su nacimiento, desarrollar un profundo sentimiento de seguridad interior.  Este enfoque favorece un apego y un compromiso temprano de los padres. Ayuda al papa a implicarse de una manera concreta desde el principio.